Antiguo y tranquilo complejo habitado por monjas y mujeres laicas, con exhibiciones sobre el siglo XVII.
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Datos rápidos
- ¿Qué valoración tiene Beguinaje de Brujas?
- Beguinaje de Brujas tiene una valoración de 4.5 sobre 5 según 4,075 reseñas.
- ¿Dónde está Beguinaje de Brujas?
- Begijnhof 30, 8000 Brugge, Bélgica
- ¿Cómo contactar con Beguinaje de Brujas?
- Teléfono: +32 50 33 00 11 · Web: visitbruges.be
Un lugar con mucha historia de esas heroínas que se merecen mucho más que respeto ,es un lugar muy pintoresco por su uniformidad y neutralidad ,propio de una comunidad con esa devoción y amor altruista ,todos mis respetos y espero que no caigan en el olvido por su gran labor .
El Begijnhof Ten Wijngaerde (Beaterio de la Viña) de Brujas es uno de los beaterios más antiguos de Europa. Fue fundado en 1245 por la Condesa Margarita de Flandes y declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO en 1998.
Se trata de un beaterio del siglo XIII donde vivieron las beguinas que se concentraban en estas comunidades dedicadas a cuidar de los desamparados, al bordado de encajes y a la oración, pero sin pertenecer a ninguna orden religiosa y sin ningún tipo de custodia masculina.
Especie de ciudad dentro de la ciudad donde tenían de todo para satisfacer sus necesidades culturales, espirituales y materiales. Este entorno de retiro les permitía ser totalmente independientes y no depender de ningún hombre.
La puerta de entrada del Begijnhof de Brujas es del siglo XVIII y da paso a un jardín de álamos, rodeado de numerosas casas donde aún hoy viven monjas benedictinas. También se ha conservado una iglesia del siglo XVII.
De acceso gratuito es un remanso donde se respira paz, un sitio encantador que nos transporta a épocas pasadas.
Se trata de un beaterio del siglo XIII donde vivieron las beguinas que se concentraban en estas comunidades dedicadas a cuidar de los desamparados, al bordado de encajes y a la oración, pero sin pertenecer a ninguna orden religiosa y sin ningún tipo de custodia masculina.
Especie de ciudad dentro de la ciudad donde tenían de todo para satisfacer sus necesidades culturales, espirituales y materiales. Este entorno de retiro les permitía ser totalmente independientes y no depender de ningún hombre.
La puerta de entrada del Begijnhof de Brujas es del siglo XVIII y da paso a un jardín de álamos, rodeado de numerosas casas donde aún hoy viven monjas benedictinas. También se ha conservado una iglesia del siglo XVII.
De acceso gratuito es un remanso donde se respira paz, un sitio encantador que nos transporta a épocas pasadas.
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